miércoles, 29 de septiembre de 2010

Yo soy deísta...

Por fin he descubierto la palabra que me identifica a nivel de creencias religiosas, y no es otra que el DEÍSMO.
Precisamente soy deísta porque no practico ninguna religión, aunque creo en mi propio Dios(que como he explicado en otras ocasiones, está representado por el rostro de Morgan Freeman).
Estoy totalmente de acuerdo en que el mayor don divino no es la religión, sino la habilidad de razonar, actitud que, en ocasiones, nos falla a todos.
Este lugar tan maravilloso e inmenso, que es el Universo, solo pudo haber sido creado por un Dios, que ha dejado después que la naturaleza actúe a su antojo.
A mi entender, los libros sagrados,no son sino obras escritas por hombres, y,cuando digo hombres, me refiero al sexo masculino. No hay más que leer algunos pasajes de la Biblia para comprobarlo. Pero esos libros adquirieron el poder de manipular muchas mentes, gracias a sus defensores.
Siempre procuro actuar según mi propia conciencia. Las pautas de las autoridades religiosas, sólo son válidas para mí si encajan en los dictados de mi pepito grillo.
El Estado ideal para un país, es aquel que le mantiene absolutamente separado de la religión, sea cual fuere ésta. Así lo creo yo.
Me considero absolutamente espiritual, y procuro obrar de forma racional, pero en ningún caso religiosa.
Tal vez hay un precepto de esta filosofía, que en ocasiones me salto. Y es que debería rechazar de plano los milagros y las profecías. Quizás lo segundo... Pero, quién no espera de vez en cuando un milagrito...
En definitiva, soy deísta porque tengo mi propio Dios, y obro según mi conciencia que, no funciona mal del todo. Procuro cultivar mi vida espiritual y aprendo mucho de libros de todo tipo que no pretenden apacentar rebaños. Intento sentirme bien conmigo misma y transmitírselo a los demás... Sólo soy Maria, también soy deísta.

domingo, 26 de septiembre de 2010

O clube das M. S.

É posible que a entrada de hoxe poida ser tildada de simpática. Seguro que non falta o humor. Deste xeito, con risas, naceu o sábado pola noite este clube. Non é complicado adiviñar o significado das súas siglas. Pero para aqueles que non o consigan, despéxolle eu a incógnita. M.S. quere dicir: mulleres separadas.
Todo comezou nunha cea desas que facemos de vez en cando. A que escribe, que está empeñada en que as sesións de risoterapia pódense ter gratis, decidiu crear este clube(un tanto imaxinario), a carón da recente separación dunha destas amigas. Porque de seis que compartíamos cea, só dúas permanecen felizmente casadas.
Algunhas de nós, rompemos coas nosas parellas por agotamento, soidade, en fin..., outras foron deixadas polos respectivos, e algunha ata sofre episodios de ameazas.
Todas temos en común que somos mulleres con medio camiño andado e con outro tanto por andar. Nalgún caso coma o meu, tivemos que botarlle valor para tomar a decisión, porque as condicións económicas non nos favorecen en absoluto. Outras téñeno máis sinxelo nese terreo. Unhas din que se acollerán ao celibato perpetuo, outras queren aterrar no mercado pisando forte, e, según elas, a que escribe, basándose na súa condición de romántica empedernida, seguirá crendo no amor. Porque eu creo que o amor existe, aínda que as veces teñas que esperar para atopalo. Seguro que elas tamén.
Claro que o noso recen constituído clube, ten cabida para todo tipo de persoas. De feito, dúas das nosas colegas están casadas e felices. ¡Oxalá lles dure para sempre!
Pero a función dos nosos encontros, non é outra ca botar unhas risas, cear un pouco máis da conta, tomar dous ou tres cafés en toda a noite, cantar no Karaoke sen ter moita idea, e estragar as coreografías que aos intérpretes reais lles costou tanto acadar. Chamar a atención nas cafetarías polas nosas risas imparables. Inventar historias e desterrar mitos...
Mais, a miña maior satisfacción, é que a última colega que se sumou a esta condición
social, pasou unha boa noite. Porque ser deste clube, non é agradable... Ou sí. Xa me estou esquecendo dos meus comezos nesta categoría. Debe ser que non me vai tan mal...

viernes, 24 de septiembre de 2010

O pais das liberdades...Ou dos rencores?

Outra vez mais voltamos a escoitar na prensa o anuncio dunha sentencia de morte nos Estados Unidos. Esta vez era unha muller, e o feito tivo lugar en California.
Supostamente, isto acontece nos país das liberdades. Paradóxico. Hai miles de posibilidades para facerte con un arma, está ben visto que os meniños se acheguen a elas a través dos seus maiores, poden deter a un menor en pleno colexio por pintar nunha mesa... Pero seguen practicando aquilo de "Ollo por ollo, dente por dente".
A fin de contas, admitir a pena de morte coma o mellor medio para saldar contas con un asasino, non fai máis ca incrementar o número deles. Planean unha morte coa parafernalia dunha festa. Recordemos que os reos teñen unha cea especial, poden ver a televisión, están expostos as miradas de rencor dos familiares da ou das víctimas, dos periodistas, dos encargados da organización do luctuoso evento... Teñen certos privilexios... a lo mellor, para lavar conciencias.
Por suposto que hai que pagar os crimes. Pero para iso están as cadeas. E senón, que lle digan os homes que protagonizan un anuncio na televisión facendo o Camiño de Santiago como se sentiron cando estiveron a carón da morte, sen ser culpables do delito que se lles atribuía.
Para min, a regla é que uns homes con actitudes inhumanas, castigan privando da vida a outros homes con actitudes inhumanas, que, a súa vez, mataron a outros. Terrible círculo vicioso. Non pode ser nada bo.

martes, 21 de septiembre de 2010

Y vuelve a verter ocurrencias desafortunadas...

De nuevo la señora Ana Botella, saca a relucir su vena solidaria, para reconocer que la limpieza de las calles del centro de Madrid se ve dificultada por la presencia de indigentes, grafiteros y celebraciones del botellón. A mi, me molesta especialmente que, hable de los "sin hogar" con esa frialdad. Tal vez nunca tuvo ocasión de ver alguno de esos reportajes bien hechos, donde observas la gran diversidad de personalidades que hacen de las calles su casa. Pues lo mismo que los huéspedes de cualquier hotel, los hay mejores y peores. Los que se llevan las toallas o los que dejan un mensaje de agradecimiento por el trato recibido. Eso, pero en la calle, sin baño, sin cama, con frío o con calor.
Claro que no es el estado ideal para esta gente encontrarse en esta situación. Y, si algunos deciden que vivir así es óptimo, no será la mayoría la que respalde esta afirmación.
Es degradante mezclar a esta gente en un tema de suciedad, mientras cada vez son más los candidatos a ocupar un cartón en una esquina.
El problema no está en cómo se ensucian las calles, sino en cuál es el mejor método para limpiarlas. El infortunio de esta gente no se arregla con hacerles parte de un problema, cuando ellos ya tienen el suyo propio.
A lo mejor, cuando se celebran esas bodas tan multitudinarias y de tanto abolengo, también se ensucia. Y, ya de paso, si la boda fuese un poco más íntima y con el dinero ahorrado la conciencia nos dictase hacer un donativo para emergencias sociales...Yo qué sé.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Y Labordeta cogió su mochila...

Y hoy se fue. Metió su alma en la mochila, que permanecía a la espera de ser cerrada hace varios meses. Inició su viaje hacia el país de lo etéreo. Seguro que allí también habrá espíritus anclados en ideas obsoletas, contra las que él tanto luchó en el nuestro. Tal vez existan otros entes que pretendan realizar trasvases de ríos de estrellas, y se encuentren con su oposición, tal y como la demostró en el arlamento de Aragón tantas y tantas veces a propósito del río Ebro. Posiblemente, le contraten como profesor de almas, oficio que desempeñó con humanos, y tendrá alumnos tan puntillosos como Jiménez Losantos... Y, si le eligen para representar los derechos de los espíritus comprometidos con la libertad y la sensibilidad hacia los demás, aceptará. Ocupará su escaño en el parlamento del Juicio Final y ... mandará a la mierda a los que pretendan castigar sin motivo a los diferentes o a los que luchan por un mundo mejor. Luego, se preguntará si esa frase fue grabada en su epitafio como él mismo dijo durante su odisea como político en su Parlamento. El viajero comenzó una nueva ruta, el político un complicado reto, el profesor prepara una interesante clase universal, el cantante se decide a grabar un disco con toques angelicales, y el poeta... escribirá oraciones que hablen de libertad. Gracias, Labordeta.

jueves, 16 de septiembre de 2010

A partir de hoy...

A partir de hoy, tengo un nuevo contacto en mi correo. Claro que lo de contacto suena un poco frío. Porque Sonia es más que alguien al que añades a tu lista de direcciones. Ella es una buena amiga.
La verdad, es que cuando tuve mi primer intercambio de palabras con ella en la oficina del A.P.A., no pensé que podría llegar a construír una relación tan positiva con su persona.
No obstante, para los que no conocéis a Sonia, yo voy a tratar de pintarla con tres o cuatro frases. Primero, una breve descripción física: Como diría mi abuela, es del tipo de mujer "pequeniña e xeitosiña"; luce una melena pelirroja que sabe cuidar con esmero y peinar cual una peluquera profesional; se viste con buen gusto y seguro que sin pasarse con la cartera, y se maquilla de manera muy favorecedora. La acompaña un tono de voz suave y meloso,y, por lo menos a mi parecer, su sonrisa es muy peculiar.
Pero lo que yo quiero resaltar realmente de esta mujer, es su empuje y su implicación con los demás. Por lo menos en lo que a mi se refiere. Y pienso que otros casos también. Recuerdo que fue la primera persona en enterarse de mi situación matrimonial, ya que por entonces, nadie sospechaba de una separación que existía hacía mucho tiempo. Pero ella, siempre tan observadora, me preguntó directamente. Creo que en ese momento empecé a conocer a una Sonia más tierna y encantadora de lo que yo jamás hubiese imaginado.
Por tanto, voy a aprovechar este espacio en la red, para decirle que si ella está, me encontrará, y, si no nos divisamos, no importa, porque seguiremos ahí. Seguro.
No quiero despedir esta entrada, sin hacer mención a su marido, a Jose, que es la otra pieza que equilibra el támdem. Os quiero, chicos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Despedindo o verán...

¡Que pouquiño falta para que remate o verán! Pero é o ciclo do tempo e hai que disfrutalo, que non sufrilo. Xa que a temperatura acompaña, acordei ir a praia. Pero, esta vez, o meu destino foi a Praia da Punta, que eu sempre identifico coma a Praia da Guía.
Houbo un tempo na miña vida, no que acudía a ese lugar a cotío. Pero, como é lóxico, vas cambiando hábitos, e, agora,a máis visitada nos meus veráns é a de Samil.
Aínda así, hoxe sentín que a pequena praia da Guía, segue tendo un encanto especial. Non se pode facer o mesmo exercicio mentras camiñas pola súa beira coma na outra, pero como me traslado ata alí andando, xa compenso. Tamén atopei alí nenos, nenas, papás e mamás do cole. E na volta para a casa, concidín con un par de mulleres das que fai moito tempo non sabía nada.
A marea estaba baixa, e iso permitía que as persoas que nos atopábamos alí, tivesemos espazo dabondo. A auga estaba a unha temperatura ideal. E, coma sempre, os nenos corren pouco perigo o bañarse alí, pois apenas hai oleaxe, e cubre moi pouquiño. Ademáis ten bandeira azul, e se te cansas de estar na area, podes subir para o cespede.
Xa pouco ten que ver con aquela praiña máis pequena que eu aínda lembro, cerrada por un muro que pertencía a Etea, e desde onde albiscabas as mulleres ou familiares dos oficiais da Mariña disfrutar dun areal demasiado grande para tan poucas persoas. Pero está moi ben de vez en cando voltar as sensacions do pasado. E, a pesar de que xa é un espazo renova-
do , non deixa de ser un areal de barrio. Onde os nenos disfrutan cando pasa un barco grande para os asteleiros, que trae consigo unha pequena oleaxe.
Quizais non volva a visitar esta praia durante un verán enteiro, porque me tenta moito máis visitar Samil, pero tal vez mañá repita, porque alí sinto que vou facer unha curta visita a unha vella amiga. A esas que so visitas de cando en vez, pero as que segues querendo.